Consejos para la fertilización mineral y los extractos húmicos.

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Artículo: Santiago Tovar (LESA)   santi

Uno de los dilemas en la agricultura actual es elegir la manera más adecuada de aportar nutrientes a los cultivos. En esa decisión está en juego la futura rentabilidad de la explotación, ya que la fertilización supone en muchos casos el mayor coste del proceso productivo.

Debido a la multitud de productos que ofrece el mercado, vamos a tratar de dar algunas pinceladas que se deben tener en cuenta para poder elegir eficazmente una fertilización adecuada siempre a las características de cada explotación agrícola.

La primera consideración que se debe tener en cuenta es las necesidades que necesitamos aportar a nuestro cultivo, esto dependerá de las condiciones iniciales del terreno, que se pueden estimar haciendo un análisis de tierra en cualquier laboratorio autorizado y de las extracciones que vaya a realizar el cultivo. Para asegurarnos la rentabilidad del cultivo esta fase es fundamental, ya que en muchos casos se estaría abonando por encima de las necesidades del cultivo y en otros casos no se aportan los nutrientes convenientemente. En este análisis podremos conocer si hay nutrientes que están presentes en el terreno pero que pueden estar bloqueados bien por otros elementos o bien por el ph del suelo. El ph del terreno puede también condicionar la elección del fertilizante intentado aportar el que sea más adecuado para corregir o mantener un ph favorable al cultivo.

abonadora centrifuga

La mejor manera de comparar diferentes fertilizantes sería valorar  cada unidad fertilizante, para esto es básico saber que parte de esa unidad es soluble, que es la cantidad que la planta aprovecha realmente. Hay ejemplos en abonos complejos en los que mismas formulas comerciales tienen grandes diferencias en solubilidades y esto es imprecindible a la hora de comparar precios.

Otra cuestión a tener en cuenta es el estado físico en el que se pueden presentar los fertilizantes, la mayoría de las aportaciones suelen ser en forma solida o líquida. El agricultor dependiendo de los medios que tenga en su explotación elige una u otra. Los fertilizantes en forma solida, como norma general, permanecen mas en el terreno, son más fáciles de almacenar y su forma de aplicación sería con una abonadora centrifuga. Los fertilizantes líquidos, como norma general, actúan de manera más rápida en los cultivos, para su manejo el agricultor necesita depósitos o tanques y su forma de aplicación puede ser con fertirrigación (usando el sistema de riego) o con un pulverizador de manera que  su aplicación es más precisa que los fertilizantes sólidos.

Extractos húmicos

Los extractos húmicos están compuestos por ácidos húmicos (mayor porcentaje de Carbono y nitrogeno) y ácidos fúlvicos (gran contenido en oxigeno).

De alguna forma se podría considerar que los ácidos húmicos son el diesel del suelo, ya que actúan más lentamente en el terreno mejorando la estructura del suelo, la capacidad del cambio catiónico y aumentando la vida microbiana, y por otro lado los fúlvicos que son la gasolina, de hecho muchas de las materias orgánicas líquidas que utilizamos tienen un mayor porcentaje de fúlvicos ya que el efecto en las partes áreas se ve más rápido, aunque no ayuda a estructurar el suelo, hecho muy importante en la asimilación de nutrientes por parte de la planta.

Últimamente suenan cada vez más los productos procedentes de Leonardita, estos productos se suelen vender líquidos, sólidos solubles, lo que les hace ser compuestos por humato potásico, y la roca pura y dura en gránulos que suele aportar en el abonado de fondo.

Fuente: Química suiza

Fuente: Química suiza

Con generalidad los productos contienen un equilibrio de los dos ácidos, ahora ya es decisión de cada uno en función de sus suelos aplicar unos u otros para mitigar el cansancio de suelo, complementar con micros, etc, etc…

La época de aplicación es determinante para el correcto funcionamiento de estos productos, el agricultor debe intentar poner a disposición de la planta la cantidad de nutrientes necesarios  en el momento preciso que el cultivo precise. En agriculturas intensivas donde tenemos controlados la mayoría de los factores ambientales (cultivos en invernaderos) será más sencillo controlar este punto que en agriculturas extensivas donde los factores climáticos serán los que nos limiten el acceso a la parcela para proceder a su aplicación.

Una vez aplicados los fertilizantes son necesarias unas condiciones ambientales adecuadas para que la planta pueda absorberlos correctamente ya sea  por las raíces o  por su superficie foliar. Para concluir mencionar que la fertilización mineral llevada al extremo puede llegar a ser contaminante, y ya tenemos por ejemplo en algunas zonas en Castilla y León, acuíferos con problemas de contaminación por nitrógeno, donde se está aplicando en estos momentos normativa restrictiva con este tipo de fertilización.

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